This file was last updated on October 15, 1998

INFANTA:          (No poca sospecha tengo         Aparte
               de aquésto, y tengo razón.)
REY:           Pues, príncipe, ¿qué ocasión
               os trae?
PRÍNCIPE:              A servirte vengo,
                  y después a ver si gustas
               de un casamiento que trato.
REY:           ¿Casamiento?
INFANTA:                  (¡Ay, Conde, ingrato     Aparte
               a mis lágrimas injustas!)
REY:              ¿De quién?
PRÍNCIPE:                 Del conde y mi prima
               Margarita.
REY:                      Es muy hermosa,
               muy discreta.
INFANTA:                      Y muy dichosa,
               que es más.
REY:                          Con razón la estima
                  el conde, y pues la merece,
               y es su gusto, yo le tengo
               de dársela.
CONDE:                    Y yo prevengo,
               para el bien que se me ofrece,
                  el pecho, aunque viene a ser
               para tanta gloria estrecho.
REY:           Quien tiene tan grande pecho,
               toda la habrá menester.
CONDE:            Pero después de besarte
               los pies, por merced tan alta,
               para recebirla falta
               lo que quiero suplicarte,
                  y es que no haya dilación,
               y que me la otorgues luego.
REY:           Sea ansí.
INFANTA:                 (Mi propio fuego         Aparte
               abrase tu corazón.)
REY:              Vaya la infanta, que es justo...
INFANTA:       (¿Qué haré, cielos soberanos?)  Aparte
REY:           ...que ella la ponga en sus manos,
               después de saber su gusto.
                  Ve, hija.
INFANTA:                 (¡Qué penas paso!)           Aparte
CONDE:         (Contento infinito tengo.)         Aparte
PRÍNCIPE:      (De esta manera me vengo.)      Aparte
INFANTA:       (En esta pena me abraso.)          Aparte

Vase la INFANTA
REY: Con muchas fiestas quisiera que sus bodas celebrara el Conde. CONDE: Mucho estimara la merced que se me hiciera. Aunque yo, por escusarlas, para decirte verdad, supliqué a tu majestad que escusara el dilatarlas. REY: Pues con tu gusto convengo, gózale, conde, que es justo. CONDE: Por esperar otro gusto pusiera en duda el que tengo. REY: ¿Cómo así? CONDE: La dilación quizá me hubiera acabado. PRÍNCIPE: Habla como enamorado el conde. REY: Y tiene razón.
Salen la INFANTA y MARGARITA hablando aparte, y MARGARITA muy turbada
INFANTA: ¿Que así me pierde el decoro tu falso pecho traidor? MARGARITA: ¿Quieres que pierda el honor y que deje a quien adoro? Mira, señora... INFANTA: Has de ver... MARGARITA: ...con cuánta razón me aflijo. INFANTA: ...muerto en tus manos tu hijo, a quien tengo en mi poder, en llegando a ser esposa de quien el alma me tiene.
A ELLOS
Aquí Margarita viene, aunque viene algo dudosa. PRÍNCIPE: ¿Duda tiene? REY: ¿Y en qué duda? CONDE: ¿Qué habrá sido la ocasión? MARGARITA: (Las ansias del corazón Aparte me tienen la lengua muda.) REY: ¿Sabes del conde el valor y las prendas? MARGARITA: (¿Qué haré?) Aparte PRÍNCIPE: ¿No respondes? MARGARITA: (También sé Aparte de mi desdicha el rigor.) REY: No te turbes. MARGARITA: (Suerte avara.) Aparte CONDE: (Cielo, el alma se me parte.) Aparte REY: Hija, pregúntale aparte qué duda o en qué repara. INFANTA: Voy...Margarita... MARGARITA: (¡Ay de mí!) Aparte PRÍNCIPE: (Mal conoce lo que gana.) Aparte
Hablan las dos aparte
INFANTA: Muerto le verás, villana, si pueden sacarte un sí. MARGARITA: Infanta, señora, escucha. ¿Y que serás tan crüel? INFANTA: Y aun haré que comas de él. MARGARITA: Mucha es tu inclemencia. INFANTA: Mucha.
A ELLOS
No se quiere declarar. CONDE: Pues de la empresa desisto, que ya en sus dudas he visto que tiene por qué dudar. MARGARITA: (¡Ay, cielo, su gusto haré, Aparte y el cielo me dé paciencia si mata al niño!) CONDE: Licencia vuestra majestad me dé... REY: Con razón te has ofendido. PRÍNCIPE: Y mucha. Presto se muda una mujer. MARGARITA: Esta duda de alguna causa ha nacido; mas aunque en mi fe has dudado, yo te doy mano de esposa. CONDE: Y yo de esposo. PRÍNCIPE: Dichosa duda, que en esto ha parado. REY: Logrado habéis mi deseo. A los dos quiero abrazar. CONDE: Las manos nos puedes dar. INFANTA: (¿Que esto he visto y que esto veo? Aparte ¿Que al fin se han dado las manos? Pues ofendida, y mujer, grima del mundo he de ser, y asombro de los humanos.) CONDE: Y vuestra alteza me dé las manos. MARGARITA: Y a mí los pies. INFANTA: Tomad los brazos. (Después Aparte yo sé, infames, qué os daré.) MARGARITA: (¡Ah, crüel!) Aparte CONDE: Muestras con eso lo que nos quieres honrar. INFANTA: (¡Ojalá fueran de mar, Aparte que no os soltaran tan presto!) MARGARITA: Tú, príncipe... PRINCIPE Prima mía, Conde... CONDE: No huyas las manos. INFANTA: (De vuestra sangre, villanos, Aparte pienso hacer una sangría. Por vengar el fraude y dolo de que los tres sois testigos, sangre de tres enemigos he de sacar de uno solo.)
Salen el MAYORDOMO del Rey y otros CRIADOS, y al uno de ellos habla la INFANTA aparte, y sacan una mesa
Oye. MAYORDOMO: Mudad esa mesa de donde está a ese lugar. MARGARITA: (No se puede sosegar Aparte mi pecho.) CRIADO: (¡Terrible empresa!) Aparte
Al CRIADO
INFANTA: Si de hacerlo me prometes, haré cuanto te prometas. MAYORDOMO: Poned cinco servilletas, tres sillas, dos taburetes. INFANTA: Ve volando. CRIADO: (Extraños tratos Aparte de mujer.) INFANTA: (Rabioso fuego.) Aparte
Vase el CRIADO que habló con la INFANTA y van empezando a servir la comida
MAYORDOMO: Venga la comida luego. Y,... pajes, no falten platos. REY: Lo que digo ha de ser hoy. CONDE: Por ser tu gusto lo apruebo. REY: Veréis que sé lo que os debo si miráis a lo que os doy. A mi mesa y a mi lado habéis de comer, que es justo. INFANTA: Y el principio de más gusto le tengo yo aparejado. CONDE: En todo tu gusto es ley. PRÍNCIPE: Lo que mereces te ofrece, que honra de reyes merece un vasallo de tal rey.
Siéntanse el REY, la INFANTA y el PRÍNCIPE, en las sillas, y el CONDE y MARGARITA en los taburetes, y traen aguamanos
CONDE: Hoy este oficio he de hacer, pues tú me quieres honrar. REY: Sí, que bien puedes lavar manos que te han de valer.
Da el CONDE aguamanos al REY
CONDE: Por esa merced las beso. También te suplico a ti que me honres en esto. INFANTA: Así no quiero emplearte, en eso. CONDE: Esta merced me has de hacer. INFANTA: No pienso lavarme hoy. CONDE: ¿Porque yo el agua te doy? INFANTA: ¿Sabes que la he menester? CONDE: Ya vi que en cosas tan graves emplearme no querrías. INFANTA: ¿En que me lave porfias? ¿Alguna mancha me sabes? PRÍNCIPE: (¡Oh falso pecho traidor!) Aparte INFANTA: Yo misma, que a saber vengo adónde la mancha tengo, sabré lavalla mejor. CONDE: No te quiero porfïar. INFANTA: Pero, por pagarte, sabe que el agua con que se lave, a tu esposa quiero dar, y quedarásme obligado. MARGARITA: Correr me quieres. INFANTA: ¿Por qué? Las manos te lavaré por la mano que te ha dado. CONDE: Más corrido quedo yo, pues ha venido a mostrarse que habrá menester lavarse quien la mano me tocó. INFANTA: Si esto es correrte, por ti también corrida he quedado, pues de lo que ella ha tocado me queda la mancha a mí, y así, pues en mí quedó, del tocarte ella también, como ella se lave bien quedaré sin mancha yo. Una agua le quiero dar que es más limpia, y no tan clara, colada por alquitara. PRÍNCIPE: (Esto se puede esperar.) Aparte INFANTA: No es de rosa ni de flor, aunque flor y fruto ha sido, y el fuego en que se ha cocido, cuando menos, es de amor. Será de color de grana, y de polvo que es más fina. CONDE: (¿Esta falsa, qué imagina?) Aparte MARGARITA: (¿Qué pretende esta villana?) Aparte
Sale el CRIADO que envió la INFANTA con un jarro de plata y un plato cubierto con otro
INFANTA: Ya viene. MARGARITA: Tu esclava soy, señora. INFANTA: Ten, por mi amor, pues pienso cobrar honor con el honor que te doy. MARGARITA: ¿Quién con tal grandeza nace que merezca merced tanta? REY: Dejad hacer a la infanta, que ella sabe lo que hace. MARGARITA: A servirte me acomodo. PRÍNCIPE: (¡Ay, enemiga sin ley!) Aparte CONDE: El fiel vasallo a su rey ha de obedecer en todo.
Toma la INFANTA el jarro y da aguamanos a MARGARITA con la sangre de su hijo
INFANTA: No te turbes, toma. MARGARITA: ¡Ay triste! INFANTA: ¿Qué miras? ¿Qué reconoces? ¿Es tuya y no la conoces? MARGARITA: ¿Qué miro? CONDE: ¡Ay, cielo! REY: ¿Qué hiciste?
A MARGARITA
INFANTA: De verterla te ofrecí si te casabas con él, y las palabras, crüel, tienen de cumplirse así. Agora que te has lavado estos principios te doy,
Descubre un plato y en él un corazón
que, como tu amiga, te guardé el mejor bocado. Muy bien le puedes comer, cómele, no tengas miedo, y esta sangre con que quedo, por ser tuya, he de beber. Y porque más te destruya aún más que ésta bebería; que es celos mi hidropesía que dan sed de sangre tuya. MARGARITA: Crüeles, viles hazañas, villana, enemiga, fiera. ¡Ay, corazón! ¡Quién pudiera volveros a mis entrañas! Pero en tan grandes enojos ¿qué consuelo he de esperar? El mío pienso sacar, hecho sangre por los ojos. Mas ¿qué temo? ¿Qué recelo contra tu pecho traidor, falsa? ¿Hay hombres? ¿Hay valor? ¿Hay justicia? ¿Hay rey? ¿Hay cielo? Para tus viles ensayos ¿hay intenciones honradas? ¿Hay verdugos? ¿Hay espadas?, ¿Hay torbellinos? ¿Hay rayos? PRÍNCIPE: Escucha... REY: Dime el efeto... CONDE: Señora... MARGARITA: ¡Gran desventura! En nada tengo ventura y a nadie tengo respeto. CONDE: ¿Qué es esto? MARGARITA: ¡Suerte inhumana! ¿Cómo a vengarme no acierto? CONDE: ¿Qué tienes? MARGARITA: Un hijo muerto a manos de esta villana. PRÍNCIPE: ¿Qué escucho? CONDE: ¡Cielos airados! ¿Es posible? MARGARITA: ¿Quién consiente, señores, que un inocente venga a pagar mis pecados? CONDE: ¡Todo el cielo la destruya! ¡Muera la enemiga infanta! MARGARITA: Yo le pondré en mi garganta, si no le pongo en la suya.
Toma MARGARITA un cuchillo
PRÍNCIPE: ¡Tente! CONDE: El alma se me abrasa. REY: ¡Hola de mi guardia! ¡Hola, conde! CONDE: Tu cabeza sola está segura en tu casa.
Vanse todos

FIN DE LA PRIMERA JORNADA

El conde Alarcos part 4

Return to COMEDIA home page

Electronic text by Vern G. Williamsen and J T Abraham