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REY: Dios os guarde.Rompen la caja y sacan un retrato de ROSAURA CONDE: Abrirla presto; veremos qué es. PESCADOR 1: Sólo hay un retrato. GAULÍN: ¡Qué cambray! CONDE: Echó el cielo todo el resto en su hermosura. PESCADOR 2: Pinardo, no trujimos mal tesoro. PESCADOR 1: Calla; que estoy hecho un mozo de rabia. REY: ¡Pincel gallardo! CONDE: Por Dios, beldad peregrina ostenta, ¡ay cielos! GAULÍN: Extraña, si acaso el pincel no engaña. LISBELLA: Rara hermosura. CONDE: Divina; ¿quién será aquesta mujer? LISBELLA: ¿Es gusto o curiosidad, Partinuplés? CONDE: ¡Qué deidad! curiosidad puede ser; que gusto, fuera de verte, ni le estimo ni le quiero. LISBELLA: Ya parece lisonjero; mas quiero, primo, creerte. Señor, una R y una A tiene aquí; ignoro el sentido. GAULÍN: Pues que me escuches te pido. REY: ¿Sabeslo tú? GAULÍN: Claro está. LISBELLA: Si habla cualquiera por sí, en la R dira reina, y en la A... CONDE: En las almas reina. LISBELLA: De Asia o África. CONDE: ¡Ay de mí! que es nombre propio imagino. Puede ser... GAULÍN: Oíd dos instantes, los sentidos más galantes de mi ingenio peregrino. REY: Di pues. GAULÍN: Llámase romana, o rapada o relamida, rayada, rota o raída, rotunda, ratera o rana, respondona o Rafaela; Ramira, ronca o rijosa, Roma, raspada o raposa, risa, ronquilla o razuela, o regatona o ratina. Y si es enigma más grave, el A quiere decir ave, y la R, de rapiña. REY: Como de tu ingenio es, la conclusión de la cifra. GAULÍN: Pues, ¿mas que no la descifra Radomonte aragonés con más elegancia? LISBELLA: (Celos Aparte me está dando el conde ingrato, divertido en el retrato.) CONDE: (¿Qué es esto que he visto cielos? Aparte Rendido está a los primores, de aquel pincel, mi sentido.) GAULÍN: Muy buena hacienda han traïdo los amigos pescadores; bien puede darles, Lisbella, su hallazgo. CONDE: Gaulín, desde hoy sabrá Lisbella que soy sombra de esta imagen bella. GAULÍN: Mira que de exceso pasa tu locura. CONDE: (¡Qué rigor! Aparte disimulemos, amor, el incendio que me abrasa.) LISBELLA: (¡Qué pague de esta manera Aparte mi amor el Conde!... ¿qué haré cielos? disimularé su ocasión.) DENTRO: ¡Guarda la fiera! REY: Aquella voz me convida... venid, sobrinos, conmigo. LISBELLA: Ya voy. CONDE: Yo, Señor, te sigo. REY: Da el retrato, por tu vida, a quien le guarde. Después tendréis los dos premio justo.Vanse PESCADOR 1: El saber que es de tu gusto, es el mayor interés.Vase CONDE: De mi brazo y de mi aliento no has de poder escaparte, si no te esconde la tierra; aguarda, fiera. GAULÍN: No aguardes.Sale el CONDE tras una fiera vestida de pieles vale a dar y vuélvese una tramoya y aparece ROSAURA como está pintada en el retrato CONDE: Espera, monstruo circero. GAULÍN: ¡Señor, que es gran disparate! ¡Hombre, que te precipitas a morir! CONDE: Temor infame, esto ha de ser; ¡todo el cielo me valga! GAULÍN: ¡Bizarro lance, que buscando una fiera, una belleza se hallase mi amo! ¿Qué más ventura? ¡Y que yo nunca me halle, si no es uno que me mienta, si no es cuatro que me engañen, cuarenta que me apeleen, cuatrocientos que me estafen! Sin duda que esto consiste en el ánimo; animarme quiero y buscar mi ventura; ya podrá ser que topase, en vez de moza, una sierpe, y en vez de un talego, un fraile. Mas, ¿qué es aquello? mi amo parece que está en éxtasis, o que a lo de resurrexit, judio asombrado yace; yo quiero ver que resulta de suspensiones tan grandes; que, si no me engaño, ya parece que quiere hablarle. CONDE: Cuando fiera te seguí, monstruo, mujer o deidad, ignorando tu crueldad, sólo a un riesgo me ofrecí; pero ya descubre en ti más peligros mi flaqueza; pues cuando de tu fiereza libre examiné el rigor, mal podré, muerto de amor, librarme de tu belleza. Tu hermosura y tu cautela se han conjurado en mi daño; que una se viste de engaño, y otra a la fiereza apela. No en vano el temor recela, dar riesgos después de verte, pues de esta o de aquella suerte, vienes a ser mi homicida; y si, fiera cruel, das vida; beldad piadosa, das muerte. ¿Eres de este valle diosa? ¿eres ninfa de este monte? ¿cuál es el sacro horizonte de tu aurora milagrosa? Muda fiera, enigma hermosa de aquel retrato, que al arte por tuyo excede, ¿en qué parte vives, asistes o estás? ROSAURA: Si me buscas, me hallarás.Desaparece ROSAURA CONDE: Voy con el alma a buscarte. ¿Por qué a mis ojos te niegas, bello hechizo, hermoso áspid? GAULÍN: Vive Cristo, que a mi amo le han dado con la del martes. CONDE: ¿Por qué te escondes y dejas burlada mi fe constante? "Si me buscas, me hallarás," dijiste, y cuando buscarte quiero, ligera desprecias mis esperanzas amantes. ¡Qué haré, cielos! ¿qué he de hacer? o respóndedme, o mátadme.Vase GAULÍN: En tanto que el Conde está dando suspiros al aire, he de buscar mi ventura, siquiera por imitarle. Ea, a la mano de Dios, venzamos dificultades de miedo, si acaso topan mis dichas en animarme; que será posible, pues, a los atrevidos hace fortunilla los cortijos, que me ayude favorable. Quiero ver; aquí no hay nada.Busca, mira por el tablado y sale el CONDE CONDE: Estos verdes arrayanes fueron de su planta alfonbra, siendo del campo plumajes. ¡Vive el cielo, que estoy loco! GAULÍN: Apostaré que dice alguien, que esto es andar por las ramas; mas entre aquellos dos sauces veo la sombra de un sol, sin nubes y con celajes.Descúbrese ALDORA al otro lado entre unos árboles Vive Dios, que di con él. Todo el cielo se me cae encima, que llueven glorias. ésta es runfla sin descarte, perla sin concha, y almendra sin cáscara, o ropaje de engaños ni de fiereza. La muchacha es como un ángel. ¡Oh animal el más hermoso de todos los animales! CONDE: Aquí he perdido mi bien, y aquí, cielos, he de hallarle. Bosques, fieras, espesuras, campos, prados, montes, valles, ríos, plantas, pajarillos, fuentes, arroyos, cristales, decid, ¿dónde está mi bien?Vase GAULÍN: Orlando furioso, tate; cada loco con su tema. Pues antes, reina, pues antes, que me dé otro trascantón.Vala a coger y vuela y sale un león y coge a GAULÍN y sale el CONDE CONDE: ¿Dónde iré? GAULÍN: Cielos, libradme, ya que mi amo no quiere. CONDE: ¿Qué es esto? GAULÍN: Es para la tarde.Al ir a embestirle se desaparece el león CONDE: ¡Oh fiero león, espera! desvaneció en un instante su espantosa forma. GAULÍN: ¡Ay Dios! todo estoy hecho vinagre. Mira, Señor, si me ha herido; que por estos arrabales parece que estoy sudando aunque no aromas fragantes. CONDE: No estás herido, sosiega. GAULÍN: ¿De verdad? CONDE: ¿He de engañarte? GAULÍN: No, pero será posible que a ti la vista te engañe, pero no el olfato a mí; no acabo de santiguarme; ¡Jesús mil veces, Jesús! ¡Qué tierra de Barrabases es esta donde no hallamos sino fieras y animales, que burlen y que aporreen! CONDEL Confuso estoy.Suenan truenos GAULÍN: ¿Yo cobarde? pues mira que truenecitos; hoy damos con todo al traste. ¿Si es Tesalia o la engañosa de Circe? estancia agradable; salgamos presto, Señor, de ella; que se cubre el aire de nubes y exhalaciones. CONDE: ¿Cómo es posible alejarme de este sitio, si en él dejo del alma la mayor parte? GAULÍN: Déjala toda y partamos; que al alma no han de tocarle en un pelo de la ropa. A estos cuerpos miserables es fuerza que les busquemos albergue donde se guarden; fuera de que, el rey, tu tío, y tu esposa han de buscarte, y han de estar perdiendo el juicio de ver que así los dejaste. Rayo es aquel; ¡Santa Prisca, Santa Bárbara, Sant Ángel! salgamos presto de aquí. CONDE: ¿Dónde podrás ocultarte de la inclemencia del tiempo? GAULÍN: Del tiempo, en ninguna parte; porque todo está a cureña rasa; mas para librarte de las fieras de estos montes esta noche, allí nos hace del ojo una nao, que está varada en aquel paraje, que debieron de dejar surta allí los temporales, y aunque está desarbolada, sin jarcias y sin velamen para navegar, al menos podrá, esta noche albergarte de las fieras, como digo. CONDE: Tus miedos han de obligarme a perderme. GAULÍN: Acaba presto; mira, Señor, que es ganarte. CONDE: Vamos, si es ganarme. GAULÍN: Ven; que de ti quiero agarrarme. CONDE: Fiera hermosa, aunque me voy, presto volveré a buscarte.Vase
FIN DE LA PRIMERA JORNADA
Electronic text by Vern G. Williamsen and J T Abraham
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